Un asesinato resuelto más de 30 años después (El presunto crimen del novelista)

Las hermanas Josefa y Carmen Fraile en una foto de hace más de 40 años

Podría ser un suceso rocambolesco, más bien propio de cualquier novela negra en el que se entremezclasen los más agudos y variados ingredientes del género. Pero no, ha sido un caso real. La historia comienza en el municipio barcelonés de Sant Salvador de Guardiola cuando una excavadora encuentra de forma casual unos restos humanos en el año 1999. Cuando son examinados por el equipo médico forense de turno llegan a la conclusión que el cuerpo hallado en aquel lugar, el jardín de un antiguo chalet, pertenecen a una mujer joven, que además estaba embarazada. No obstante, eso no era todo. Aquella muchacha había muerto de forma violenta, pues presentaba un disparo en la base del cráneo, con lo que ya no cabía ninguna duda que se hallaban ante un crimen.

Se extrajo el correspondiente ADN de sus restos óseos con el afán de investigar quien se podría encontrar detrás de aquel asesinato. Sin embargo, muy pronto se archivaría el caso, pues nadie reclamaba aquel cadáver y la investigación entraría en el punto muerto en el que suelen entrar estos sucesos cuando no hay demasiado interés en resolverlo, no siendo hasta el año 2017 cuando un Juzgado de Madrid envió una requisitoria a distintas comisarias de España con el objetivo de esclarecer lo que había sucedido con Carmen Fraile, pues se precisaba conocer su paradero para resolver un trámite administrativo emprendido por su familia, siendo su hermana Josefa quien durante mucho tiempo estuvo indagando sin éxito acerca del paradero de su familiar desaparecida, quien parecía como si se la hubiese tragado la tierra.

Las alarmas saltarían de pronto en la Comisaría de Policía de Manresa cuando al cotejar el ADN enviado desde Madrid se pudo comprobar que coincidía con el de un cadáver hallado en el jardín de un chalet 18 años antes. No cabía duda alguna que el mismo se correspondía con el Carmen Fraile, una joven de 24 años, que mantenía relaciones con un ciudadano de origen alemán, Manuel Macarro Thierbach, que ahora cuenta con 74 años y se dedica a escribir novelas que él mismo autoedita.

Padre del hijo que esperaba

El análisis del ADN de los restos del embarazo realizado por los forenses dictaminaron que Carmen Fraile estaba embarazada de Macarro Thierbach, a quien pusieron en el punto de mira tanto las propias autoridades encargadas de investigar el caso como la familia de la víctima. El escritor sería detenido y puesto en libertad prácticamente de inmediato una vez hubo prestado declaración ante el juez. A la pista del novelista se llegaría a través del chico que en esa época salía con Josefa, quien se encargaba de importar perros procedentes de Alemania, cuyas guías eran traducidas por el novelista debido a su conocimiento del idioma alemán.

Manuel Macarro se encargaría de negar los hechos tanto ante las autoridades como en los distintos medios de comunicación que se interesaron por el caso. Además, según sus propias declaraciones, tuvo conocimiento del fallecimiento de la mujer con la que había mantenido relaciones cuando el acontecimiento trascendió ante la opinión pública, pese a que no su versión no ha convencido a nadie o casi nadie, principalmente a Josefa Fraile, quien durante 36 años estuvo buscando de manera infructuosa a su hermana. En alguna comisaría de policía llegaría a escuchar que las personas suelen cambiar de domicilio con frecuencia con el ánimo de pasar página sobre algún episodio turbulento de su vida.

Aunque la gran tenacidad de Josefa se vería de alguna manera «recompensada», y sea dicho esto con todas las comillas y reservas del mundo, lo que no podrá ver esta mujer satisfecha es su ansia de justicia, pues los tribunales entienden que el caso ha prescrito al haber transcurrido ya más de veinte años desde la comisión del crimen. Una vez más podemos observar que ética y justicia no son dos palabras sinónimas, sino que entre ellas hay un trecho que a veces está separado por una larga distancia.

¿Quién es Manuel Macarro?

Manuel Macarro Thierbach es hijo de un español y una alemana, de ahí su segundo apellido, quien según su propia autobiografía, habría nacido en el campo de concentración de Halle, un dato que nunca ha sido contrastado, el 22 de mayo de 1945. Llegaría a España en el año 1956, haciéndose eco de su llegada el diario ABC. Ya en territorio español, concretamente en Bacelona, bajo la tutela de un pintor callejero alemán, iniciaría una carrera delictiva que no dejaba lugar a dudas, pues atracaría varios bancos, viéndose beneficiado por un indulto de Franco.

Este hombre gris y de mirada amenazante se reinventaría varias veces debido a distintos fracasos en diversos proyectos que emprende. Según sus propias palabras, montaría una agencia de traducción, realizando diversos trabajos para el Ministerio de Asuntos Exteriores, llegando, incluso, a tener relación personal con quien fuera la figura clave de la Transición democrática española, el fallecido ex-presidente del Gobierno, Adolfo Suárez.

En la década de los ochenta su vida daría un giro espectacular al iniciar un proyecto empresarial de venta de extintores, llegando a disponer de más de cincuenta empleados en su empresa, que terminaría quebrando. Además de esta actividad, se dedicó a la venta de pollos asados y a disponer de un puesto de venta de artesanía y bisutería, lo que constituye una ajetreada biografía, propia de algún personaje de las novelas que autoedita. Siempre negó su participación en el crimen que se le atribuye, aunque la hermana de su supuesta víctima siempre lo tuvo en el punto de mira debido a que cuando desapareció Carmen Fraile Muñoz mantenía una relación con esta mujer.

Una vida difícil

La vida de las hermanas Fraile no ha sido precisamente un camino de rosas ni nada que se asemejase. La traumática separación de sus padres provocaría un desgarro entre ellas dos. Una se iría a vivir con su abuela paterna en tanto que la otra ingresaría en un duro internado de la época franquista. En plena juventud, ambas decidieron que no se separarían jamás, después de haberse reencontrado una vez que habían alcanzado la mayoría de edad. Sin embargo, su deseo saltaría por los aires en el año 1981, cuando se produce la trágica muerte de Carmen Fraile, supuestamente a manos de quien era su pareja, el ciudadano español de origen alemán, Manuel Macarro Thierbach, quien ahora reside en Castellón.

A todo ello ahora se añade que la trágica desaparición y asesinato de Carmen vaya a quedar relegada a un segundo plano por cuestiones estrictamente legales, sin que nadie pague por una brutal e injusta muerte, registrada hace ya más de cuatro décadas cuando todavía no se hablaba de violencia machista y el país estaba más interesado en consolidar su democracia que en los derechos de las personas, que también son muy importantes.

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Acerca de

Soy Antonio Cendán Fraga, periodista profesional desde hace ya tres décadas. He trabajado en las distintas parcelas de los más diversos medios de comunicación, entre ellas el mundo de los sucesos, un área que con el tiempo me ha resultado muy atractiva. De un tiempo a esta parte me estoy dedicando examinar aquellos sucesos más impactantes y que han dejado una profunda huella en nuestra historia reciente.

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